El salón de la Residencia 2401, bañado de luz y abierto por un muro de cristal a la Bahía de Banderas

Grand Venetian · Torre 2000 · Residencia 2401

Un sueño en el paraíso Puerto Vallarta

Un hogar lleno de encanto
con un alma propia.

Corres la cortina y el Pacífico entra entero.
Sólo el mar — y todo el tiempo del mundo.

De una recámara a la casa entera · Tarifas preferenciales

Comienza el viaje
Piso 24Torre 2000
Frente al marBahía de Banderas
TerrazaPanorámica, de punta a punta
JacuzziAl aire libre, sobre la playa
Grand VenetianAlbercas, playa y jardines
ConserjeríaLes Clefs d'Or

La ocasión

Descubre las maravillas de esta residencia privada

Una luna de miel. El aniversario que esta vez tocaba celebrar en grande. La escapada de dos que se debían hace años. La familia entera reunida, sin que sobre nadie. O simplemente tú, el mar y una agenda deliciosamente vacía.

Luna de miel

El primer capítulo de tu historia, con el Pacífico entero como testigo.

Aniversario & celebración

Brindar arriba, donde el cielo alcanza justo la altura de la copa.

Reunión en familia

Tardes largas, risas dispersas en todo el salón y la felicidad tan inmensa de estar todos juntos.

Descanso a tu ritmo

El horizonte frente a ti, sin nadie que apure el reloj. El viaje para encontrarte a ti mismo.

El umbral

Hay vistas que se miran.
Esta se vive.

Giras la llave y el mundo entero queda del otro lado. Entra la luz. Entra el aire —tibio, con ese olor a mar limpio que nadie ha logrado atrapar—. Y al fondo, la Bahía de Banderas, respirando despacio.

Se aflojan los hombros. Sueltas un aire que llevabas meses guardado sin saberlo.
Y durante unos segundos, el mundo se ha detenido completamente para ti.

No es una semana.
Es un recuerdo que vas a contar durante muchos años.

Y todo se sostiene sobre tres pilares.

Lealtad

Un mismo anfitrion de principio a fin que cuida cada detalle para ti.

Confianza

Lo que observas es exactamente lo que recibes. Es nuestra promesa de cuidar tu hogar como el nuestro.

Excelencia

El estándar Les Clefs d'Or. La bienvenida preparada.

La galería

Quédate un poco más.

Cuarenta y ocho fotografías. Ninguna necesita explicación.
Ábrelas. Míralas en grande. Y después, intenta volver a tu día como si nada hubiera pasado.

Ya las viste.
Ahora imagínate dentro.

De una recámara a la casa entera. Dinos con cuántos vienes y diseñamos tu experiencia.
Sin compromiso, a solo un clic de convertir tu sueño en realidad.

El recorrido

Todo lo que te espera del otro lado del cristal.

Del primer café descalzo a la última luz sobre el agua. Recórrela como la vas a vivir: despacio, y asombrado de lo bien que puede sentirse un día aquí.

01

El salón

Donde el día ilumina el alma.

Los sofás son hondos. De esos en los que uno se hunde a las once de la mañana y ya no encuentra ninguna razón para levantarse. La madera está tibia. El techo, alto. Y el aire cruza la casa de lado a lado. La sala no termina en una pared, termina en el mar.

  • Muro de cristal corredizo
  • Sala de estar
  • El mar de frente
Salón principal con sofás profundos y el muro de cristal abierto hacia la terraza y el mar
Sala de estar con muro terracota, biblioteca de madera y luz natural
El salón y el comedor bajo el techo alto, abiertos al horizonte
02

El comedor

La mesa que reúne a los tuyos.

La luz de las siete entra de lado, cae sobre los platos y le pone color de cobre al vino. Alguien sirve. Alguien cuenta algo que pasó hace veinte años. Alguien se ríe demasiado fuerte, tantas horas felices. Sin horarios que cumplir, sin una sola razón para levantarse de la mesa.

  • Mesa para ocho
  • Sobremesas sin hora
  • La luz de las siete
Comedor para ocho personas con la terraza abierta y el mar al fondo
Comedor y salón integrados, abiertos de par en par al horizonte
Rincón junto al ventanal, con vista a la ciudad y a la sierra
La terraza panorámica de la Residencia 2401, abierta sobre el Pacífico
03

La terraza

Tu propio balcón sobre el Pacífico.

Aquí cabe tu mañana entera: el café humeando tocando las nubes, los pies descalzos sobre el piso todavía fresco, la bahía despertando allá abajo mientras la ciudad sigue dormida.

Y, si tienes suerte, verás soplar a las ballenas mientras desayunas.

Tumbonas de la terraza frente al mar abierto
La terraza con las mesas de desayuno y la bahía al fondo
Rincón de lectura de la terraza, con espejo de madera y vista al mar
04

El jacuzzi

El agua, a la altura del cielo.

Metido en agua caliente al aire libre, con la espalda apoyada y la cabeza echada hacia atrás. El cielo se vuelve cobre, es la luz dando un espectaculo frente a tus ojos. El vapor sube y la brisa se lo lleva. Intimidad absoluta. El mar, que lleva millones de años haciendo exactamente lo mismo que tú: no tener absolutamente ninguna prisa.

  • Jacuzzi al aire libre
  • Suspendido sobre la playa
  • Privacidad
Jacuzzi al aire libre en la terraza, suspendido frente a la Bahía de Banderas
El jacuzzi de la terraza, con el mar abierto y la sierra al fondo
El jacuzzi junto a la recámara, abierto a la playa
05

La cocina de Gas

El corazón que huele a mañana.

Granito frío bajo las manos. Madera noble. A las siete alguien baja descalzo a buscar una taza, y el olor a café se cuela por el pasillo hasta las recámaras y despierta a los demás. Y si esta noche prefieres no cocinar, basta un mensaje al restaurante y rapidamente suben la cena para ti frente al mar.

  • Cocina completa
  • Cena del restaurante a un mensaje
  • El café de las siete
Cocina con isla de granito, madera noble y equipamiento completo
Cocina completa de gas con estufa, campana y barra de granito
Cuarto de lavado privado, dentro de la residencia
06

Las recámaras

Las ventanas al paraíso.

Cuatro amaneceres maravillosos. Por unas entra el mar; por otras, la sierra verde y las últimas luces de la ciudad. Sábanas frescas, ropa blanca, el ventilador girando despacio en el techo. Cierras los ojos con el sonido de las olas rompiendo 24 pisos más abajo.

La recámara principal, abierta al jacuzzi y a la bahía
La del mar · el agua entra por dos ventanas
Recámara en terracota con cama king y salida directa a la terraza
La terracota · con su propio pedazo de terraza
Recámara con vista al mar y acceso al jacuzzi de la terraza
Despertar con el agua enfrente
Recámara con dos camas individuales y vista a la sierra
La de la sierra · para los que llegan en grupo
Recámara azul con dos camas individuales y balcón
La azul · le encantan a los niños

Cuatro recámaras. Cuatro paisajes deslumbrantes.

07

Los baños

Un ritual para recargar energías.

La piedra fría bajo la palma de la mano. El agua caliente cayendo como lluvia dispersa sobre la nuca. El vapor empañando el espejo mientras del otro lado del cristal amanece sobre la bahía.

  • Baños completos
  • Doble lavabo
  • Ropa blanca de hotel
Baño principal con doble lavabo de piedra, tina y regadera de cristal
Baño con regadera de cristal y lavabo de piedra
Baño completo con tina, regadera independiente y acabados en madera
Medio baño de cortesía para las visitas
La Bahía de Banderas desde la terraza de la Residencia 2401, al final de la tarde
08

La hora dorada

Y entonces, se detiene el mundo para ti.

A las siete el Sol incendia, la sierra se recorta en negro contra el cielo, y el aire se pone tibio de golpe. Tú estás descalzo en la terraza, con una copa fría en la mano, contemplando la belleza de la naturaleza.

No hay ningún otro lugar del mundo en el que deberías estar ahora mismo.

Ya sabes cómo se siente.
Ven a vivirlo, porque te lo mereces.

Una recámara o la casa entera. Un mensaje, y hoy mismo empezamos a preparar todo para ti junto la tarifa preferencial correspondiente. Así de simple.

Vista aérea del Grand Venetian, sus albercas y la playa de Puerto Vallarta

El mundo alrededor

Grand Venetian.
Un resort entero, a tus pies.

Cuando decidas bajar, el día apenas empieza. Jardines que huelen a tierra mojada. Albercas que serpentean hasta rozar la arena. La playa, muy cerca, a muy pocos pasos. Tu solo traes las ganas de disfrutar.

La alberca serpenteante del Grand Venetian, junto a la arena

Las albercas

Agua que serpentea entre palmeras y camastros hasta rozar la arena.

La playa abierta frente al Grand Venetian, con palapas

La playa

Arena dorada, palapas, el Pacífico templado. Se llega descalzo, con la toalla al hombro, sin cruzar una sola calle.

Los jardines tropicales del Grand Venetian

Los jardines

Un pulmón verde entre las torres y el mar. El camino más lento hasta la playa — y, con diferencia, el más bonito.

El gimnasio equipado del Grand Venetian

El gimnasio

Equipado y con luz natural, para los que no negocian su rutina ni estando de vacaciones.

La cancha de tenis del Grand Venetian

Canchas de tenis

Para el partido de las ocho de la mañana, antes de que el sol empiece a tomar partido.

El salón de juegos del Grand Venetian, con mesa de billar

Salón de juegos

Billar, ping-pong. Las tardes en esta sala son muy divertidas.

El lobby del Grand Venetian

El lobby

Espacios amplios y frescos para recibir, esperar o simplemente respirar un instante antes de subir.

Acceso principal y caseta de vigilancia del Grand Venetian

Acceso controlado

Caseta y vigilancia las veinticuatro horas. Protección asegurada con excelencia. Aquí sólo entra quien viene a verte.

La bahía

Puerto Vallarta empieza en tu puerta.

La playa al pie de la torre. La marina y sus restaurantes a un lado; el Malecón y la Zona Romántica al otro. Y muy cerca el aeropuerto internacional —con vuelos directos desde Estados Unidos y Canadá. Calles empedradas, galerías, cenas a la luz de una vela, y música que se escapa de los bares hasta llegar al agua.

  • PlayaAl pie de la torre
  • La Isla & GaleríasCompras y cine, a unos pasos
  • Marina VallartaRestaurantes, yates y golf
  • Malecón y Zona RománticaEl corazón antiguo de Vallarta
  • Aeropuerto (PVR)Conexión directa con EE. UU. y Canadá
Ver en el mapa →
La entrada principal del Grand Venetian, en la Zona Hotelera de Puerto Vallarta
La entrada del Grand Venetian
La Bahía de Banderas y la costa de Puerto Vallarta, desde las alturas
La Bahía de Banderas

Más allá de la casa

La bahía también te recibe.

Puerto Vallarta es una de las maravillas del mundo, donde la naturaleza todavía monta su propio espectáculo. Y tú, por fin, con tiempo para verlo.

Atardecer sobre la Bahía de Banderas: el muelle de Los Muertos encendido en oro

Cuando el sol toca el agua, el muelle de Los Muertos se enciende en oro y la bahía entera contiene el aliento.

La cola de una ballena jorobada emergiendo en la Bahía de Banderas, frente a Puerto Vallarta

De diciembre a marzo

Los gigantes regresan.

Las ballenas jorobadas cruzan medio océano para dar a luz en estas aguas tibias. Desde tu terraza —o a bordo de una salida privada organizada— verás toneladas de vida asomar sobre la bahía.

Hay espectáculos que no se agendan: sólo hay que estar en el lugar correcto, en el momento correcto, con los ojos bien abiertos.

La naturaleza no avisa. Aquí sólo tienes que estar.

Un pelícano planeando a ras del agua sobre la Bahía de Banderas

A ras del agua

El vuelo que te acompaña.

Los pelícanos rozan la cresta de las olas en formación perfecta, como si escoltaran al atardecer. Así es esta bahía: un santuario gobernado por la naturaleza, donde el único lujo que necesitas es detenerte a mirar.

Nada que hacer. Solo observar.

Insignia de las Llaves de Oro de Les Clefs d'Or en la solapa de un conserje

Quiénes te reciben

Cada puerta, abierta para ti.

High End Puerto Vallarta es una casa de hospitalidad: bienes raíces de lujo y conserjería, con un equipo de Llaves de Oro de excelencia en México admitidos en Les Clefs d'Or —la sociedad de conserjes más prestigiosa del mundo, cuyo lema dice todo lo que hay que decir: «en el servicio, a través de la amistad».

Conocemos esta costa de memoria. Y cuidamos tu estancia —y tu confianza— como si fueran nuestras. Porque de eso, exactamente, se trata todo esto.

Bienvenida hotelizada

Llegas y la casa ya te esperaba: decoración de temporada, flores frescas del día, una tarjeta con tu nombre escrita con ternura a mano sobre la mesa.

Amenidades personalizadas

Kit de spa, montaje romántico con vino y chocolates, sorpresas de cumpleaños y aniversario. Dinos qué celebran; del resto nos encargamos nosotros.

Conserjería de destino

Chef privado, masaje en la terraza, pesca al amanecer, ballenas en invierno, la mesa imposible de un sábado. Una conversación, y ya está resuelto.

Cinco estrellas, ganadas

5.0 en Google, con reseñas verificadas de nuestros huéspedes a los que hemos servido con todo el placer del mundo.

5.0 en Google

Reseñas verificadas de huéspedes

Ver todas las reseñas en Google →

La invitación

De todas las ventanas de la bahía,
esta es la tuya.

Elige tu estilo

1 recámara

Para dos

Ideal para lunas de miel y escapadas románticas

Toda la terraza para dos y el jacuzzi al aire libre bajo las estrellas. El mar como único testigo.

Hasta 2 huéspedes

Tarifas preferenciales

2 recámaras

Para cuatro

Ideal para amigos y dos parejas

Las conversaciones de siempre, ahora con el Pacífico de fondo y sin que nadie tenga que irse temprano. Espacio de sobra para todos, sin renunciar a la intimidad de cada pareja.

Hasta 4 huéspedes

Tarifas preferenciales

3 recámaras

Para seis

Ideal para familias y celebraciones

Tres recámaras, tres amaneceres distintos y una sola mesa cuando cae la tarde. Sitio para reunir a todos.

Hasta 6 huéspedes

Tarifas preferenciales

4 recámaras

La casa entera

Ideal para grupos y reuniones completas

La residencia entera, de punta a punta, para los suyos en el paraiso. El piso 24 es de ustedes, con la conserjería Les Clefs d'Or atenta siempre a cada detalle.

Hasta 8 huéspedes

Tarifas preferenciales

Respuesta rápida Sin compromiso Nuestra confianza

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